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viernes, 29 de marzo de 2013

Leyendas Cuencanas


EL CURA SIN CABEZA


 "Esta leyenda también es común en varias ciudades interandinas del país; se cuanta que en otra época vivía un sacerdote de escandalosas costumbres, que mantuvo relaciones con numerosas beatas. Cuando el cura murió su cabeza fue cortada y se la llevaron los demonios", manifestó Jorge Castillo.
Desde entonces, el alma del Cura recorría las calles de Cuenca por las noches, buscando inútilmente su cabeza. Una versión mas picaresca de la leyenda asegura que el curita tenia la cabeza en su sitio, pero tan buena era que, para evitar miradas indiscretas cuando salía a sus andanzas ocultaba el cráneo bajo un manto, y de este modo se asimilaba a una alta figura decapitada. El propio sacerdote se encargaba de propagar la versión de "aparecido" para que sus buenos feligreses se abstuvieran de fisgonear por las noches.






EL FAROL DE LA VIUDA


 Se cuenta que en tiempos lejanos una mujer de livianas costumbres solía verse con su amante por las noches, y que para ir a sus aventuras cargaba a su pequeño hijo de unos pocos meses de nacido. La chasquivana, una noche en el que cruzaba el rió Tomebamba, dejo caer a la criatura en las turbulentas aguas. Desesperada y arrepentida, se proveyó de un "mechero" o farolito de aceite, con el cual recorría incansablemente los márgenes del Tomebamba lamentándose por su hijo perdido y buscándole enloquecida. La afligida mujer murió pronto, pero quedo su espectro, que asustaba a los cuencanos trasnochadores con sus desgarradores encuentros y el farolito moviéndose al ras de la orilla del rió.

Castillo indicó que el aposento de esta dama se encontraba por el vado, y junto a la cruz había la casa del ruido, que según averiguaciones se imaginaban que eran producidos por un conocido doctorcillo por el día, y gagon por la noche, que lanzaba piedrecillas a la ventana de su querida y con flor de labios tenia estas coplas.
Todo lo de mi hija es tuyo…".


"Anoche me fui por verte
Por encima del tejado,
Salio tú mama y me dijo:
O esta otra, más impulsiva:
Anoche me fui por verte
Por abajo el canayuyu,
Salio tu madre y me dijo:



EL PERRO ENCADENADO


Este monstruo sobrenatural, no era mas que según la beatas de entonces, la encarnación del demonio, porque era un perro con cuernos y de sus ojos nacían ascuas que encandilaban en las tinieblas, y que dios había consentido que salieran del infierno, para ver asustados un tanto a frailes y “curuchupas”, que eran el azote de la incipiente sociedad cuencana; y que eran los transeúntes de las noches, en sus andanzas amorosas.

Este enorme animal, arrastraba una pesada cadena por los barrios por los que andaba y producía un gran estruendo que hacia temblar de los nervios a quienes lo escuchaban, de tiempo en tiempo emitía un sonido similar a la de un aullido, eran tan funestos que a veces coincidían con los graznidos de un búho.
Estos sonidos eran de mal augurio, sobre todo para los campesinos o indígenas, pues seguro quien los percibía estaba para morir muy pronto, por lo que un jocoso e ilustre bardo decía:
El búho grazno,
el perro aúlla,
el indio muere;
parece chanza
pero sucede…

CHUZALONGO






17 comentarios:

  1. no me pareció miedos al contrario estaba muy entretenida

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  2. me gustó la del perro encadenado mucho más que las otras y la del cura está incompleta :( auuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu

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  3. todas las leyendas me gustaron no daban casi miedo la leyenda el perro encadenado

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  4. me gustaron todas las leyendas pero mas el duende de san gerardo

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  5. Que miedo espantoso son estas leyendas pero no tanto

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  6. Que miedo espantoso son estas leyendas pero no tanto

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  7. 😒😒😒😒😒😒😒😒😒😒😒😒

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  8. awww jjj pero no nda mieeo esa leyendas pero si me sirvio de mucho muchas gracias 😕😂😕😂😕

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